Avisar de contenido inadecuado

Aromacosmetología, mucho más que cosmética natural.

{
}

2º CONGRESO INTERNACIONAL DE AROMATERAPIA Y AROMATOLOGÍA DE MÉXICO.

Conferencia: AROMACOSMETOLOGÍA®, mucho más que cosmética natural.

Conferencista: Enrique Sanz Bascuñana. Aromatólogo y Artesano Perfumista. España.

Aromacosmetología® by Enrique Sanz Bascuñana, es una marca registrada.

 

Sinopsis

 

Aromaterapia y Cosmética han estado siempre asociadas desde el acuñamiento del nombre por el químico René Maurice Gatefossé, cuya actividad, curiosamente estaba relacionada con la cosmética y la perfumería. En los comienzos del siglo XXI, los herederos de la responsabilidad de la evolución de esta hermosa y querida terapia tenemos la responsabilidad de ampliar y mejorar día a día el trabajo de nuestros antecesores. La cosmética convencional industrial moderna nada tiene que ver con la cosmética antigua y totalmente natural que nuestros antepasados podían emplear. El gran desarrollo de la industria química provee al sector de todo tipo de materias primas que, con mayor o menor fortuna, se aplican al cuidado e higiene de la piel.

Por cuestiones históricas y legales, para la inmensa mayoría  de amantes de la Aromaterapia, los preparados que usan para disfrutarla son, esencialmente, cosméticos.

La Aromaterapia es una forma de terapia natural, pero también encaja en una filosofía de vida amante de la Naturaleza y que busca encontrar alivio a los problemas diarios a través de remedios naturales, evitando en todo lo posible los productos artificiales y especialmente los que pueden ser problemáticos, dañinos o tóxicos.

En este punto, se plantea el dilema de cómo hacer encajar la Aromaterapia (natural, con aceites esenciales puros de origen vegetal), con la cosmética (que aunque muchas veces se denomina natural, contiene infinidad de químicos artificiales).

El desarrollo de la técnica, el interés por buscar alternativas naturales y saludables y el mayor incremento de personas afines a este tipo de productos, nos pone actualmente en la situación de poder ofrecer cosméticos realmente acordes con la filosofía de la Aromaterapia, ya que son elaborados en un altísimo porcentaje o al 100 % a base de materias primas naturales o transformadas de origen vegetal.

La AROMACOSMETOLOGÍA® ofrece la alternativa a la cosmética convencional y a la falsa cosmética natural, ya que sus principios son sencillos pero poderosos:

-          Basada en el empleo de Aceites esenciales puros de origen vegetal, que dan las principales aplicaciones del producto.

-          No emplea sustancias de origen animal, ni derivados del petróleo, ni perfumes, conservantes o colorantes químicos, fuentes de todo tipo de alergias y enfermedades.

-          No experimenta con animales ni provoca su sufrimiento.

-          Es clara en sus composiciones, declarando sus fórmulas reales y el porcentaje total de aceites esenciales que contiene.

Es importante dar a conocer las ventajas e inconvenientes que ciertos componentes sintéticos y naturales pueden tener en los tratamientos que realizamos por vía externa con preparados con aceites esenciales para un mejor aprovechamiento y resultados de los mismos.

 

Las bases de la Aromacosmetología® 

 

1.  Los principales principios activos de sus formulaciones son los aceites esenciales.

Para los amantes de la Aromaterapia resulta muy sencillo y agradable utilizar los aceites esenciales como principales componentes de las fórmulas. Los aceites esenciales además de proporcionar aromas muy sutiles y energetizantes, tienen importantísimas propiedades en uso cosmético, siendo aplicables en cualquier tratamiento de estética. No hay que olvidar que los aceites esenciales son los extractos vegetales más concentrados que podemos encontrar actualmente.

No son admisibles las esencias sintéticas, las esencias reconstituidas, las esencias idénticas a naturales ni los productos aromáticos sintéticos.

El uso de absolutos en las formulaciones debe ser correctamente indicado en el etiquetado para que el consumidor pueda decidir si le apetece o no usar este tipo de extracto aromático.

Como quiera que no se obtienen aceites esenciales de todas las plantas, a continuación en grado de importancia, se encuentran los extractos de plantas. Tinturas, extractos secos, extractos fluidos, extractos glicólicos, extractos hidroalcohólicos, extractos oleosos... forman parte de los posibles principios activos que trabajan sinérgicamente junto a los aceites esenciales.

Los aceites vegetales, por sus excelentes propiedades hidronutrientes de la piel y vehiculares para los aceites esenciales no se consideran excipientes, sino principios activos muy valiosos. Es importante recuperar y potenciar el conocimiento y las aplicaciones de los aceites vegetales propios de cada región del mundo, no debemos olvidar el excesivo peso que tienen muy pocos aceites vegetales en el campo de la Aromaterapia por la reiterativa difusión de sus virtudes en la literatura especializada y en la formación.

Hay que valorar y respetar los usos tradicionales que cada pueblo ha realizado con las fuentes oleosas propias de su zona geográfica.

En Aromacosmetología®, no se admite el uso de aceites minerales, parafinas, vaselinas ni derivados de las mismas, ya que forman una barrera sobre la piel que puede impedir la correcta absorción de los aceites esenciales.

Las aguas destiladas o hidrolatos tienen un papel importante en el futuro, no hay que olvidar que en general en las composiciones cosméticas el porcentaje de agua no suele ser inferior al 60 %. Las aguas destiladas, por desconocimiento de sus propiedades y por falta de mercado, suelen ser desechadas y tienen propiedades muy interesantes ya que contienen la fracción hidrosoluble de la planta cuando se destila para obtener aceites esenciales.

Las aguas destiladas reconstituidas no son admisibles.

La Aromacosmetología® propone emplear un mayor porcentaje de hidrolatos en sus composiciones y disminuir las cantidades de agua empleadas en la cosmética.

Se dará prioridad, siempre que sea posible conseguirlas, al uso de materias primas de cultivo ecológico, biológico u orgánico.

En la línea de productos naturales y conscientes, es importante potenciar y apoyar los cultivos ecológicos, el desarrollo sostenible del suelo y el comercio justo con los productores de estas materias primas, especialmente en países económicamente desfavorecidos. El cliente que compra el producto debe saber que su inversión está contribuyendo también a la mejora de las condiciones de vida de muchas personas y al cuidado del planeta.

Asimismo, el exceso de embalaje y la suntuosidad del mismo puede ser perfectamente eliminado en pro de un consumo más respetuoso y responsable, ya que un consumidor maduro valorará más el contenido que el embalaje del producto que compra.

 

2. Máxima reducción y eliminación cuando sea posible, de productos químicos y de síntesis en las formulaciones.

Este es el punto más complicado y espinoso de la cosmética natural, ya que por cuestiones comerciales y técnicas, para cualquier laboratorio cosmético es muy complicado renunciar a este tipo de productos que proporcionan las texturas, calidades y presentaciones a que se ha acostumbrado al consumidor.

La Aromacosmetología® no puede basarse en los mismos principios socio-económicos. No podemos valorar o buscar las mismas aplicaciones, texturas, olores, colores... en un cosmético realmente natural que en un cosmético convencional. Por lo tanto, si somos estrictos, veremos que los únicos productos químicos que en algunas ocasiones pueden ser realmente imprescindibles para dar una vida media adecuada a un cosmético vienen a ser los conservantes y los antioxidantes. En un cosmético suelen encontrarse dos fases, una acuosa y otra oleosa. La acuosa tiene tendencia a contaminarse de microorganismos, necesita de un conservante para conseguir una vida comercial adecuada. La oleosa, hablando en términos de aceites vegetales, no de aceites minerales, tiende a oxidarse, a enranciarse. Necesita de un antioxidante para dotarle de suficiente vida comercial.

Puede argumentarse: ¿porqué tantos problemas con los químicos en las formulaciones? ¿acaso no están autorizados por las correspondientes autoridades sanitarias? En efecto, así es, pero todos sabemos que la experiencia y experimentación de los efectos a largo plazo en muchos productos no está comprobada, en otros no se conoce, y en algunos se oculta y manipula para que no se sepa. Todos sabemos que cada vez hay más “enfermedades de la civilización”, asociadas en muchas ocasiones al excesivo uso y abuso de químicos en todos los ámbitos de la vida, comenzando por la alimentación y acabando por la cosmética.

Ya que la Aromaterapia pretende el acercamiento y disfrute de la Naturaleza y lo natural, parece obvio que el empleo de sustancias con potencial negativo sobre la salud sea restringido al máximo.

En algunas ocasiones, se usa y abusa de productos peligrosos por simple ansia comercial. ¿Qué sentido tiene un colorante, salvo el hacer más atractivo a la vista un producto, cuando lo que su agresiva fórmula química puede producir en el organismo es algún tipo de alergia? Es un simple ejemplo de sustancia no necesaria y perjudicial que podría eliminarse sin problemas.

En otras ocasiones, pueden verse productos teóricamente naturales, aromatizados con esencias o perfumes claramente sintéticos para cualquier olfato profesional. ¿Es necesario crear alergias y sensibilizaciones y engañar al público diciendo que se usan aromas naturales, cuando lo que se emplea son sustancias totalmente sintéticas? La Aromacosmetología® “sacrifica” los olores sintéticos (que pueden ser muy agradables) por una mayor calidad de producto empleando aceites esenciales naturales, fuentes concentradas de energía y aroma.

En cuanto al uso de conservantes y antioxidantes, debería ser siempre en las mínimas cantidades y de aquellos productos que sean menos perjudiciales para la salud del consumidor, referenciándolos en el etiquetado para su información.

Ante situaciones extremas, cabe preguntarse siempre:

¿Qué es más importante, la salud de la persona o que un producto sea natural?, y que sea el sentido común el que mande, en ocasiones extremas también podemos encontrar productos naturales más agresivos o peligrosos que algunos sintéticos.

 

3. Contra la experimentación animal y el uso de materias primas de origen animal.

Como terapia natural y de elevada filosofía de respeto por la vida, no se admite el uso de principios activos o componentes de origen animal, que supongan su sacrificio o sufrimiento (porque hay algunos productos de origen animal que no los suponen: miel, cera, própolis...), ni la experimentación con animales ni personas (¿o acaso los animales tienen más derechos que las personas?, sugiero lo meditemos).

 

4. Es clara en sus composiciones, declarando sus fórmulas reales y el porcentaje total de aceites esenciales que contiene.

 

Esto es básico para dar una correcta y transparente información al consumidor. La normativa que empleamos en Europa obliga a declarar los componentes de la formulación con su nombre técnico (INCI) y en orden decreciente porcentual. La Aromacosmetología® va un paso más allá, y propone declarar el porcentaje total de aceites esenciales que la fórmula contiene y no ocultando o tergiversando componentes no admitidos. De esta manera, el consumidor sabrá si el producto realmente contiene una cantidad significativa de aceites esenciales o simplemente usa el término “aromaterapia” como argumento de marketing.

 

 

 

 

 

 

Propuesta de materias primas recomendadas y desaconsejadas en elaboración de cosméticos

 

 

 

MATERIAS PRIMAS RECOMENDADAS

MATERIAS PRIMAS DESACONSEJADAS

BASES DETERGENTES

BASES DETERGENTES

Tensoactivos derivados de fuentes vegetales

Alcoholes grasos. Polietoxilados o no, sulfatados

 

Olefinas sulfonadas.

 

   Hemisulfosuccinatos.

 

Las procedentes de sustancias obtenidas por síntesis total o parcial o que contengan poliglicoles procedentes de la condensación del óxido de etileno.

EMOLIENTES, ESPESANTES, ACTIVADORES DE LA ESPUMA

EMOLIENTES, ESPESANTES, ACTIVADORES DE LA ESPUMA

Amidas del aceite de coco total (mono o dietanol) o alguna de sus fracciones

Mono y dietanolaminas de aceites , ácidos grasos o alguna de sus fracciones, excepto el coco.

 

Oxidos de amina.

 

Cualquier material obtenido por síntesis o condensación con óxido de etileno.

EMULGENTES

EMULGENTES

Obtenidos por la condensación de la sacarosa con grasas o aceites vegetales.

Alcoholes graos etoxilados o sulfatados.

Lecitina de soja.

Jabones alcalinos o de etanolaminas.

 

Esteres poliglicólicos de ácidos grasos.

 

Monoestearato de glicerina autoemulsionable.

REGULADORES DE LA VISCOSIDAD Y DISPERSANTES

REGULADORES DE LA VISCOSIDAD Y DISPERSANTES

Cera de abejas.

Celulosas modificadas (CMC y similares).

Ceras vegetales.

Obtenidos a partir de resinas sintéticas (Carbomer)

Monoestearato de glicerina puro.

Alcoholes grasos obtenidos por reducción de ácidos.

Pectinas vegetales y gomas, harina de guar.

Cualquier sustancia de origen natural que no mantenga la estructura y propiedades de la fuente de procedencia.

Bentonitas y similares.

 

ACEITES

ACEITES

Aceites vegetales

Aceites minerales.

 

Aceites de origen animal.

 

Obtenidos por síntesis a partir de sustancias naturales o sintéticas.

HUMECTANTES

HUMECTANTES

Glicerina de origen vegetal

Poliglicoles obtenidos a partir de la condensación del óxido de etileno.

Sorbitol

Polietilenglicol (PEG) y sus derivados.

 

Propilenglicol y dipropilenglicol.

 

Sustancias humectantes aumentadas por condensación con óxido de etileno.

GERMICIDAS

GERMICIDAS

Aceites esenciales: Lavanda, árbol del té

Todos los obtenidos por síntesis parcial o total

Sangre de Drago

 

Ácido sórbico.

 

Ácido undecilénico cuaternizado.

 

COLORANTES

COLORANTES

Vegetales

Sintéticos

 

De origen animal

PRINCIPIOS ACTIVOS TRATAMIENTOS CAPILARES, FACIALES, CORPORALES

PRINCIPIOS ACTIVOS TRATAMIENTOS CAPILARES, FACIALES, CORPORALES

Fitoextractos secos, fluidos, tinturas alcohólicas e hidroalcohólicas.

Principios obtenidos directa o indirectamente de animales sacrificados o restos de los mismos.

Fitoextractos obtenidos por métodos físicos.

Sustancias obtenidas por síntesis total o parcial, incluídas vitaminas y mucopolisacáridos de origen vegetal.

Arcillas

Materiales inorgánicos que no se encuentran en la naturaleza y han sido obtenidos por métodos químicos o químco-físicos.

COSMÉTICOS PROTECTORES DE LA RADIACIÓN SOLAR

COSMÉTICOS PROTECTORES DE LA RADIACIÓN SOLAR

Dióxido de titanio.

Dihidroxiacetona y similares.

Thea sinensis.

 

Aceite de sésamo.

 

Áloe vera

 

Rhannus frangula L

 

Vitamina E

 

Fitoextractos emolientes, cicatrizantes y antienvejecimiento.

 

COSMÉTICA DECORATIVA (MAQUILLAJE)

COSMÉTICA DECORATIVA (MAQUILLAJE)

Pigmentos obtenidos a partir de óxidos metálicos puros o mezclados.

Pigmentos obtenidos por manipulación química y que no se encuentran en la naturaleza.

Colorantes vegetales.

Colorantes sintéticos.

Ceras vegetales.

Colorantes de origen animal.

Cera de abejas.

Aceites minerales y sintéticos.

Monoestearato de glicerina puro.

Alcoholes grasos preparados a partir de ácidos grasos o sus ésteres.

Aceites vegetales.

Alcoholes y ácidos grasos y sus ésteres, autoemulsionables.

DENTÍFRICOS

DENTÍFRICOS

Aerosil (abrasivo)

Laurilsulfato sódico y bases detergentes similares.

Citrato o tartrato de alquilglucosa (detergente)

Propilenglicol

Tensoactivos de origen vegetal (detergente)

Compuestos de flúor.

Carbonato cálcico.

Fosfatos y sus sales, obtenidos a partir del fosfato cálcico mediante tratamientos químicos.

Sorbitol.

 

Glicerina vegetal.

 

Aceites esenciales y germicidas recomendados

 

PERFUMES

PERFUMES

Aceites esenciales puros.

Sintéticos.

Absolutos.

Reconstituidos.

 

Fijadores.

 

Conclusión

La Aromacosmetología® es una nueva filosofía del siglo XXI que propone aunar la Aromaterapia con la Cosmética Vegetal . Para ello, se sirve de la experiencia y conocimiento técnico de la ciencia cosmética y la fuerza y valores éticos de la Aromaterapia, dando como resultado una nueva gama de productos que son esencialmente naturales, puros, poco sofisticados y muy potentes en sus efectos, con texturas, olores y colores diferentes a la cosmética convencional, sacrificando valores superficiales que prevalecen hoy en día en el mercado en beneficio de la calidad y la mejora del organismo de la persona que la utiliza.

La búsqueda de mayor consciencia en la vida diaria nos lleva a valorar lo esencial de cada cosa, en este caso, la calidad y la efectividad del producto, especialmente, olvidando los valores superficiales de presentaciones ostentosas, sobreembalaje y marketing que encarecen excesivamente los cosméticos.

{
}
{
}

Deja tu comentario Aromacosmetología, mucho más que cosmética natural.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.